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viernes, 14 de julio de 2017

EL PUEBLO AINU

¡Buenas a todos! Hoy os vengo a hablar de un misterioso pueblo indígena de Japón: los Ainu. 

¿Quiénes son los Ainu? 





Los Ainu, también conocidos como Ezo, son los aborígenes japoneses, por así decirlo. Son oriundos de la isla de Hokkaidô, al norte de Japón. También hay algunos en el noroeste de Honshu, en las islas Kuriles y la isla de Sajalín. Las dos últimas pertenecen a Rusia, aunque están muy cerca de Hokkaidô.

Sus orígenes no son muy claros. Algunos los relacionan con antiguos pueblos de Siberia y del Círculo Polar Ártico, como los saami o inuit. No son rusos, y algunos de ellos tampoco parecen ser los típicos asiáticos. Si observamos fotos de ciertos Ainu, nos damos cuenta de que tienen mucho vello corporal y facial, nariz más prominente y son bastante diferentes físicamente al japonés medio. Además, los ainu "puros" no tienen los ojos rasgados apenas, y éstos pueden ser castaños.






COSTUMBRES AINU:
Su modelo de vida se centraba en la caza y la pesca en el caso de los hombres, y la cocina, la recolección y el cuidado de los niños si se trataba de mujeres. Los ainu contaban con un veneno tradicional con el que untaban sus flechas. 
Las asambleas ostentaban el poder judicial, siendo las penas máximas el destierro, la amputación de orejas o nariz, y los apaleamientos.
Los hombres, al alcanzar la pubertad, dejaban de afeitarse, es por eso que exhibían unas largas y pobladas barbas. En cuanto a las mujeres, al llegar a la edad adulta, se tatuaban la boca, los brazos y los genitales. He aquí unas fotos de los famosos tatuajes Ainu, que se asemejan a una peculiar sonrisa, o a unos bigotes, como queramos verlo:





A continuación pondré unas imágenes de sus viviendas y vestimentas tradicionales:
Casa construida al estilo tradicional


Un grupo de Ainus con sus ropas típicas.

Mujer Ainu. Podemos observar sus ostentosos collares, o "tamasay".

LA RELIGIÓN:
La religión Ainu es animista. Todos los elementos de la naturaleza son venerados como kamui, es decir, se considera que son la encarnación de un espíritu divino. El kamui más importante es la "abuela tierra", seguida por las montañas y sus animales (el más respetado y temido es el oso), y los océanos y los suyos. 
El oso es venerado y es un motivo común en los tocados ainu, que llevan los hombres. Sin embargo, eso no les impedía ser grandes cazadores de osos. En primavera, el canto del búho anunciaba el inicio de la partida de la caza del oso. Los animales se tratan con gran respeto, y una vez cazados, se reza a los kamui y se les da gracias por la comida.
Si se podían capturar los oseznos eran llevados al poblado, donde eran cuidados e incluso amamantados por las mujeres ainu. A los tres años, los mataban lanzándoles flechas decoradas a finales del invierno. Sus movimientos eran interpretados como signos de alegría. Las cabezas, una vez cercenadas, se colocaban entre golosinas, y se les pedía que relataran el trato recibido a otros osos que, así, se dejarían cazar con mayor facilidad. 

No tienen chamanes, sino que el jefe de la aldea dirige las oraciones y rituales, que consisten en ofrendas a los espíritus, o bien se centran en la libación del vino. Algunas mujeres Ainu tenían poderes de adivinación, y eran consultadas por los ancianos en caso de prever algún peligro. El pueblo Ainu también agradece a los dioses antes de comer y reza a la deidad del fuego ("Fuchi") cuando acaece una enfermedad. Creen que sus espíritus son inmortales y que serán recompensados después de la muerte con el ascenso a Kamui moshir (La tierra de los Dioses) o castigados en el infierno. La realidad terrenal era llamada Ainu Moshir (tierra de los humanos). 

HISTORIA DE LOS AINU:

Se instalaron en Japón hace unos 20.000 años, siendo unos de los primeros pobladores. Sabemos esto por restos encontrados de esa época, que presentan grandes similitudes con la cultura Ainu.  En definitiva, fueron los habitantes originales de Japón, incluso antes de que éste tan siquiera existiese como nación. Sin embargo, muchos japoneses de hoy en día los tratan como si fueran extranjeros, forasteros, y son objeto de fuerte discriminación y racismo. Es curioso que hagan esto, teniendo en cuenta que los Ainu llevan viviendo en el país del sol naciente muchos más años. 

Los Ainu en sus orígenes eran cazadores, pescadores y recolectores. Cazaban osos, focas y ciervos, y otros animales, entre los cuales, el oso era el más temido y venerado. Se trataba de un pueblo tranquilo y pacífico, amante de la naturaleza. En la época feudal, estaban prácticamente aislados del resto de Japón, que consideraba el norte una tierra inhóspita llena de ainus, desertores y criminales.

Los Ainu dominaban también la parte noroeste de Honshu (región llamada Tohoku), en la que eran conocidos como Emishi ("bárbaros peludos") aunque acabaron siendo empujados y confinados en la isla de Hokkaidô. Os dejo este mapa para que lo entendáis mejor:



Poco a poco, gente procedente de Honshu (isla principal de Japón, donde está Tokio) fueron colonizando e instalándose en Hokkaidô (en esa época se llamaba Ezochi, "tierra de los Ezo"). Tuvieron varias batallas con los Ainu, que por supuesto, ganaron los japoneses, que se iban haciendo con el dominio y control de la isla.
La última resistencia ainu a gran escala contra el gobierno feudal fue la Rebelión de Sakushain, entre los años 1669-1672. Fue infructuosa, como todas las demás. Fue a partir de ese momento cuando los japoneses invadieron definitivamente Hokkaidô y se asentaron allí. 

***Es curioso descubrir que partes del actual Japón, en su momento fueron tierras independientes y aisladas, con su propia población autóctona. Algo parecido pasó con las islas de Ryukyu, al sur de Japón. La más famosa de ellas es sin duda, Okinawa, que cuenta con un curioso dialecto, muy distinto al japonés estándar. Las islas Ryukyu también tienen grupos indígenas con cultura diferenciada.***

Sin embargo, lo peor para los pobres Ainu estaba por llegar. Fue en el comienzo de la era Meiji (1868-1912), marcada por el mandato del emperador Meiji (Mutsuhito). Para crear un nuevo estado moderno y fuerte e impregnar a los japoneses de un fuerte sentimiento de unidad nacional, se centralizaron todos los poderes en torno al emperador y por ello se realizaron numerosas reformas políticas, económicas y sociales. En resumen, lo que se pretendía era crear un Japón hegemónico donde todos fueran iguales y pertenecieran a una misma etnia y cultura.
Entre otras cosas, crearon una lengua estándar para acabar con las diferencias lingüísticas y los dialectos diferenciados. De hecho, el uso de éstos fue prohibido en las escuelas.  La medida tuvo tanto éxito que en pocos años todos hablaban esta lengua, basada en el japonés que se hablaba en Tokio. 

Ese nacionalismo japonés fue nocivo para la cultura Ainu. El gobierno prohibió a los Ainu hablar su lengua, llevar sus tatuajes, la práctica de sus costumbres, sus vestimentas tradicionales y sus métodos de subsistencia: La caza y la pesca. A partir de entonces, tuvieron que asumir forzosamente las costumbres japonesas y adaptarse a su estilo de vida. Les quitaron hasta sus propios nombres, obligándoles a adoptar unos japoneses. De hecho, se crearon apellidos especialmente para los Ainu. Algún ejemplo de ellos son: Kaizawa, Hirame, Kayano, Hiranuma, Kawanano, Nabesawa... Los Ainu que defendían sus tradiciones fueron encarcelados y perseguidos. 

Estas terribles medidas empujaron a la milenaria cultura Ainu al borde de la extinción. Si bien es cierto que ahora nadie les prohíbe nada y son libres, sufren bastante xenofobia. Hoy en día, luchan por mantener vivas sus costumbres y tradiciones, que van desapareciendo con el paso de los años y las generaciones. 
Japón cuenta con aproximadamente 25.000 Ainu, aunque ha habido mucho mestizaje y quedan pocos individuos con sangre 100% Ainu. 
Tienen graves problemas de alcoholismo (como los indios nativos de Norteamérica) y muchos tienen serias dificultades económicas. Quizás esto se deba a que no supieron adaptarse al estilo de vida japonés, y su mentalidad chocó con la del pueblo nipón. Muchos Ainu eran engañados y estafados, además de despreciados por su etnia.






Aquí os dejo un documental muy bonito sobre los Ainu, por si queréis saber un poco más.



Este de aquí es Hideo Akibe, activista por los derechos de los Ainu y presidente de una asociación. Lo que me sorprende de él es que sus rasgos son 100% caucásicos, a pesar de ser Ainu. Quizás él es un buen ejemplo de cómo solían ser los Ainu antiguamente, antes de la mezcla con los japoneses.


Reflexión final:
¿No os recuerda la historia de los Ainu a la de los indios de Norteamérica? Los colonos, cuando llegaron a América del Norte, sometieron a los nativos y les prohibieron cazar y pescar, invadieron sus tierras y los masacraron. En el caso de Japón, la represión contra los Ainu no fue tan violenta, pero la anulación cultural fue prácticamente la misma. Además, como he comentado antes, ambos pueblos tienen muchos problemas con el alcoholismo (en su momento se les instó a ello para que fueran sumisos) y son colectivos marginados y pobres.
Aunque a día de hoy siguen quedando indios americanos y Ainu, tarde o temprano acabarán desapareciendo. Los vestigios de su cultura solo se hallarán en museos. Ojalá me equivoque y esto no sea así, pero es difícil preservar una cultura tan antigua y primitiva en un mundo globalizado, donde la inmensa de mayoría de países han asumido las costumbres occidentales (especialmente de Estados Unidos). 
Eso sí, ahora los Ainu tienen más libertad para defender sus raíces, y hay escuelas donde enseñan el idioma Ainu, e incluso se celebran algunos rituales tradicionales como el del oso. Esperemos que las siguientes generaciones preserven con cariño su fascinante legado.











¡Hasta la próxima!

2 comentarios:

  1. Vaya, ¡No tenía ni idea de la existencia de los Ainu! Lo que no entiendo es por qué tienen problemas económicos, es decir, sí son una sociedad aborígen deberían de estar aislados de ese tipo de cosas, no sé, ¿Les harán pagar impuestos o algo así? Anyway, muy interesante tu entrada ^w^

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    1. Hoy en día ya no siguen sus costumbres aborígenes. De hecho, sigue estando prohibido cazar y pesacar en los ríos de Hokkaido. Lo que pasa es que no se han sabido adaptar a la vida del japonés normal, además que sufren mucho racismo por parte de los otros japoneses... Ahora ya no tanto, pero se los ve como un colectivo vago y borracho (lo último es un poco cierto, tienen problemas con el alcohol). Es una comparación un poco radical, pero serían el equivalente a los gitanos españoles, por ejemplo. No son exactamente lo mismo, pero entiendes lo que quiero decir.
      ¡Un saludo, y gracias por leer! :D

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